La segunda jornada de las fiestas de Pentecostés en Lezo se encuentra en pleno apogeo, con la música y el baile como protagonistas. El buen clima ha animado a los lezoarras a salir y disfrutar de diversas actividades desde temprano en la mañana. El ambiente festivo ha congregado a personas de todas las edades en el corazón del municipio.
Desde primera hora del día, los dulzaineros de la comarca de Oarsoaldea han animado a los asistentes con su música, despertando a los vecinos. Posteriormente, los jubilados de Aitona-Amonen Borda transformaron Gurutze Santuaren plaza en un animado espacio de baile. Muchos mayores se han sumado al ritmo de las canciones más populares del momento, mientras que en el emblemático frontón Koldobike Gezala se celebró una romería con danzas tradicionales del siglo XX, manteniendo viva la cultura local.
Grandes y pequeños han disfrutado del evento, destacando la participación de la comparsa de gigantes y cabezudos. Portando representaciones del pirata Zabarre y María Labaien, este desfile atrajo a numerosas familias. Los txistularis de Munttar ofrecieron un acompañamiento musical vibrante que resonó por las calles del casco antiguo.
La diversión se extendió a lo largo de la tarde, con actuaciones musicales, juegos inflables para los niños y un emocionante campeonato de truk. Un grupo de la escuela de música local, Tomas Garbizu Lezoko Udalaren Musika Eskola, también contribuyó a la alegría del ambiente con sus presentaciones.
El cierre de las festividades está planeado para este domingo, cuando se llevarán a cabo varias actividades, incluyendo un mercado de jóvenes creadores y un espectáculo de marionetas titulado 'Alaia Galtzagorria'. Los niños se disfrazarán de piratas para participar en una búsqueda del tesoro, y la jornada culminará con un toro de fuego, acompañado por la Banda de la Escuela Municipal de Música de Lezo.
Con información de diariovasco.com

