La tradicional compra de útiles y uniformes en el último momento generó largas esperas en tiendas del centro de Monterrey, reflejando prácticas de último minuto ante la cercanía del ciclo escolar. En Monterrey, la llegada de un nuevo ciclo escolar volvió a evidenciar la tendencia de familias que dejan para el último momento la adquisición de útiles, uniformes y zapatillas. A pesar de contar con más de mes y medio de anticipación, muchas familias optaron por posponer sus compras hasta días previos, provocando aglomeraciones y filas que en algunos casos alcanzaron una hora de espera en tiendas ubicadas en el centro de la ciudad. Esta situación genera un aumento en el movimiento de papelerías, tiendas de ropa escolar y zapaterías, tradicional en estas fechas, y refleja la costumbre de hacer las compras de último minuto, que algunos justifican por la falta de tiempo o la desidia. Entretanto, las compras en perspectiva también ofrecen momentos emotivos y tradiciones familiares, como el impulso de acompañar a los hijos en su primer día de clases, fortaleciendo vínculos y creando recuerdos duraderos en cada inicio de ciclo. Expertos señalan que esta práctica impacta en la organización y tranquilidad de las familias, y que planificar con mayor anticipación puede reducir el estrés de estas fechas. Con la temporada de regreso a clases en marcha, las largas filas y el movimiento en las tiendas muestran la importancia de la preparación y la tradición que, pese al cansancio, mantiene un valor especial en la convivencia familiar.
