La agencia de calificación evalúa un posible aumento en la nota crediticia de Pemex, impulsado por una operación de recompra financiada con fondos del gobierno mexicano. La situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) continúa mostrando signos de fortalecimiento en la percepción del mercado, tras la reciente oferta de recompra de bonos. La compañía anunció la adquisición de 9.9 mil millones de dólares en valores emitidos en diversas series, financiada con recursos del gobierno mexicano. Esta operación, que se llevó a cabo en septiembre, busca reducir la carga de deuda de Pemex y mejorar su perfil crediticio. En respuesta, las agencias calificadoras evalúan una posible mejora en la calificación crediticia de Pemex, ya que el éxito en esta recompra podría traducirse en una mayor confianza en la gestión financiera de la petrolera. La iniciativa también refleja un mayor apoyo del gobierno federal, que busca consolidar la estabilidad y prestigio de la empresa estatal en los mercados internacionales. No es la primera vez que Fitch evalúa positivamente a Pemex: en agosto, elevó su calificación de ‘B+' a ‘BB', con una perspectiva estable, después de que la Secretaría de Hacienda colocó bonos precalificados por 12 mil millones de dólares. Moody’s, por su parte, también revisó al alza su evaluación sobre la deuda de la petrolera, aguardando una posible mejora adicional en su calificación global. El análisis del mercado destaca que estas acciones reflejan una tendencia a fortalecer la posición crediticia de Pemex, en un contexto donde la cooperación entre el sector público y privado resulta clave para mantener la estabilidad económica del país y proyectar una imagen de mayor solvencia en el exterior.
