La federación mexicana utiliza el poder del deporte para promover la alfabetización y el orgullo nacional La semana pasada, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) anunció que aprovechará el alcance del balompié nacional para intentar disminuir las tasas de analfabetismo y promover la idea de izar la bandera blanca en comunidades donde el 96 por ciento de sus habitantes sabe leer y escribir. Este hecho, considerado insólito, ha sido visto como una iniciativa plausible para cambiar percepciones sociales y culturales en México. Durante muchos años, diversos investigadores sociales señalaron que el fútbol era un elemento que contribuía a la enajenación social en México. Sin embargo, revertir esa percepción y convertir al deporte en una plataforma para combatir el analfabetismo representa un paso significativo en la transformación del papel del fútbol en la sociedad mexicana. El acuerdo alcanzado entre la Secretaría de Educación Pública (SEP), el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) y la FMF, con el respaldo de organizaciones privadas como el Consejo de la Comunicación, tiene como objetivo que, en palabras del propio comisionado de la FMF, Mikel Arriola, se logre reducir a menos del cuatro por ciento el porcentaje de personas que no saben leer ni escribir. La iniciativa contempla varias acciones concretas para lograr este objetivo. Entre las estrategias previstas, se llevarán a cabo más de 100 eventos protocolarios en partidos de las tres principales ligas mexicanas: Liga Mx, Liga Mx Femenil y Expansión. Además, se nombrarán embajadores en las categorías Sub-15 y Sub-17, y se contará con la colaboración de socios comerciales para difundir el mensaje de la campaña de manera efectiva. El alcance potencial de esta campaña es de aproximadamente 234 millones de televidentes en México, lo que representa una oportunidad sin precedentes para promover la alfabetización a nivel nacional. Según el secretario de Educación, Mario Delgado, “la pasión por el fútbo
