París, Francia. - Las calles de varias ciudades francesas, incluyendo París, han quedado severamente dañadas tras una jornada de manifestaciones que resultó en más de 2,000 detenciones. En la capital se registraron 855 arrestos, mientras que otros 500 agentes de policía resultaron heridos y alrededor de 1,500 comercios sufrieron saqueos o daños significativos.
El descontento social en el país se intensificó debido a las dificultades económicas, lo que culminó en episodios de violencia desenfrenada. La Plaza de la República de París, epicentro de las protestas, fue uno de los lugares más afectados. Emmanuel Grégoire, alcalde de la capital, expresó que “es un nivel de violencia que no habíamos visto antes en París”, comparándolo con las protestas de los chalecos amarillos en 2018.
La jornada del sábado estuvo marcada por enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, quienes se vieron sobrepasados a pesar del gran desplegamiento policial. Los disturbios se extendieron a otras ciudades como Marsella, Lyon y Lille, donde también se registraron intentos de asalto a edificios públicos. Entre los incidentes más destacados está el incendio del Ayuntamiento de Limoges, un monumento histórico que fue consumido por las llamas.
Los sindicatos estimaron que cerca de 800,000 personas participaron en las movilizaciones, una cifra que contrasta con los 550,000 reportados por el Ministerio del Interior. Los líderes políticos y alcaldes han criticado al ministro del Interior, Laurent Nuñez, por su falta de preparación ante la situación.
El presidente Emmanuel Macron planea dirigirse a la nación para abordar los recientes eventos. Las secuelas de estos disturbios han puesto de manifiesto una creciente tensión social en Francia.
Con información de elpais.com

