Mount Vernon, Virginia. - El activista Frank Calzón hizo un llamado a los cubanos para que realicen acciones en favor de los más de 1,300 presos políticos en Cuba, durante una ceremonia de entrega de premios de la National Endowment for Democracy el 10 de septiembre de 2026. Calzón subrayó la necesidad de no olvidar a las madres que esperan el regreso de sus hijos, destacando la grave situación de desnutrición y carencia alimentaria que enfrentan tanto los reclusos como sus familias.
Desde 1989, el régimen cubano restringe el acceso del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a sus prisiones, lo que ha dejado a los internos bajo un régimen de total opacidad. En contraste, el CICR ha realizado más de 100 visitas a la base naval de Guantánamo desde 2002, lo que evidencia el acceso que algunas instituciones tienen en comparación con la situación en el resto de la isla.
Calzón enfatizó que la falta de control internacional en las cárceles cubanas limita la ayuda humanitaria. Las familias de los prisioneros, a menudo aisladas y con recursos escasos, dependen de la solidaridad externa. La falta de supervisión deja a los prisioneros sin protección y expone la necesidad urgente de presión internacional sobre el régimen.
A lo largo de la historia, el encarcelamiento político ha sido utilizado por las dictaduras como una táctica de control. Casos históricos, como el de Polonia en los años 80, demuestran que la solidaridad internacional y el acceso humanitario pueden tener un impacto significativo en la liberación de prisioneros políticos y en la presión sobre regímenes opresores. En este sentido, Calzón animó a los cubanos en el extranjero a actuar sin esperar por ayuda formal de gobiernos.
El activista concluyó su intervención subrayando que la lucha por la libertad de los prisioneros cubanos es una cuestión que debe estar en la agenda internacional, instando a organizaciones y ciudadanos a tomar cartas en el asunto.
Con información de diariolasamericas.com

