Investigaciones revelan que al menos 60 servidores públicos en la Oficina de la Presidencia ocupan puestos de liderazgo sin cumplir con los requisitos académicos establecidos, poniendo en cuestión los criterios de selección en el gobierno. Una revisión exhaustiva de documentos oficiales ha confirmado que en la Oficina de la Presidencia de México, diversos cargos de alta responsabilidad son ejercidos por servidores públicos con niveles educativos que van desde la secundaria hasta la preparatoria, en algunos casos sin contar con título universitario. Este fenómeno resulta especialmente relevante considerando las normativas que establecen la obligatoriedad de contar con un grado de licenciatura para ocupar funciones de dirección y subdirección en la administración pública federal. Desde la asunción de Claudia Sheinbaum Pardo como Presidenta de México, se ha observado un patrón en la asignación de cargos estratégicos a personas cuyo único antecedente laboral son actividades relacionadas con Morena, el partido político en el que militaban previamente. Entre los casos destacados se encuentran funcionarios con sueldos superiores a los 70 mil pesos mensuales, en posiciones clave como unidades administrativas y secretarías técnicas. Algunos, además, presentan perfiles académicos pocousual para puestos de alta responsabilidad, como estudios sólo de secundaria o bachillerato, e incluso registros cuestionables en cuanto a su formación. La presencia de funcionarios con estudios incompletos o inexistentes, en cargos de decisión, incrementa la preocupación sobre los procesos de selección y la transparencia en la Administración Pública Federal. La normativa que regula estas posiciones especifica claramente que el ingreso a roles de liderazgo debe estar respaldado por títulos de licenciatura o certificaciones equivalentes, expedidas por la Secretaría de Educación Pública. La revisión también revela que algunos funcionarios, como el conductor asignado a la Presidencia, perciben sueld
