Ciudad de México. – Un reciente reportaje del periódico The Wall Street Journal ha puesto de relieve los riesgos asociados con el uso extendido de la gabapentina, un medicamento ampliamente prescrito tanto en Estados Unidos como en México para tratar la epilepsia y el dolor neuropático. La publicación detalla cómo el fármaco, que se ha convertido en uno de los más recetados en EE.UU., se utiliza frecuentemente para indicaciones no aprobadas oficialmente, lo que ha generado preocupación sobre su seguridad y eficacia en tales contextos. En Estados Unidos, la gabapentina es el séptimo medicamento más recetado, y una proporción significativa de estas prescripciones corresponden a usos “off label”, como el manejo de dolor crónico no neuropático, ansiedad, migrañas e insomnio. El incremento en su prescripción se acentuó tras la implementación de regulaciones más estrictas para los opioides, impulsando a muchos médicos a buscar alternativas sin una evidencia clínica sólida para todos estos padecimientos. Históricamente, Pfizer enfrentó una sanción en 2004 en Estados Unidos por la promoción ilegal de la gabapentina (Neurontin) para usos no autorizados por la FDA. La compañía farmacéutica accedió a pagar aproximadamente 430 millones de dólares para resolver estas acusaciones. El reportaje de The Wall Street Journal recopila estudios y reportes clínicos que señalan posibles efectos secundarios de la gabapentina, incluyendo somnolencia, mareos, confusión, edema y un aumento en las hospitalizaciones relacionadas con el medicamento. Adicionalmente, se advierte sobre el riesgo de depresión respiratoria grave, e incluso fatal, al combinarse con opioides u otros depresores del sistema nervioso central, especialmente en personas con afecciones pulmonares o adultos mayores. Investigaciones epidemiológicas citadas en el reportaje sugieren una posible asociación entre el uso prolongado de gabapentina y un mayor riesgo de demencia o deterioro cognitivo leve, aunque este vínculo aún está
