Una réplica de la nao San Juan, un barco de principios del siglo XVI, será el protagonista de una travesía desde el País Vasco hasta Labrador en 2028. El proyecto tiene como objetivo no solo conmemorar la historia compartida entre los vascos y los pueblos indígenas, sino también reparar y potenciar los lazos comerciales entre ambas regiones.
La reciente visita de una delegación vasca a Canadá dejó una impresión positiva entre los funcionarios canadienses, quienes valoraron el interés por establecer nuevas alianzas económicas. Durante los encuentros, se discutió el potencial turístico que este evento histórico podría atraer en ambas direcciones, fortaleciendo el intercambio cultural y comercial.
La interacción histórica entre los balleneros vascos y las comunidades nativas se destaca como fundamental en la relación actual. Esta conexión que existe desde hace siglos se refleja en un enfoque inclusivo para el desarrollo del proyecto, resaltando la colaboración y el respeto mutuo entre las partes.
A pesar de los desafíos burocráticos, donde las prioridades siempre cambian, el acuerdo de realizar la travesía en 2028 es un paso significativo. Tanto el lado vasco como el canadiense han formado un comité de trabajo conjunto que trabaja para asegurar que el proyecto avance, a pesar de las complejidades logísticas que esto pueda implicar.
La llegada de la nao San Juan representa no solo una evocación histórica, sino también una potencial atracción turística que podría revitalizar la región de Red Bay. Hay planes en marcha para asegurar que las instalaciones y servicios en la región estén preparados para recibir a visitantes interesados en el evento, que promete ser un gran atractivo en términos de turismo y cultura.
Con información de diariovasco.com

