Gaza. - El nuevo curso escolar en la Franja de Gaza inicia en medio de las secuelas de tres años de conflicto armado, que han dejado a más de 21.000 niños y adolescentes muertos. A pesar de la llegada de un nuevo ciclo educativo, las familias palestinas se enfrentan a condiciones extremas, incluyendo la falta de aulas y materiales.
Según Mohamed Hamdán, director de Educación en la Gobernación de Deir al Balah, “alrededor del 85 % de nuestras escuelas han sufrido daños”. Este año, por la falta de infraestructuras, los maestros impartirán clases en tiendas de campaña. En respuesta a las altas temperaturas en las carpas, el Ministerio de Educación palestino decidió posponer el inicio del curso.
La guerra ha dejado a varios estudiantes cambiando de ubicación constantemente, lo que ha afectado su aprendizaje. Razán al Nayi, una de las alumnas, afirma que no ha podido asistir a clases regularmente. “Estudiamos en tiendas de campaña, sin mesas ni sillas; nos sentamos en el suelo durante muchas horas”, reclama.
Ali Yihad al Durra, profesor de matemáticas, critica las condiciones de enseñanza en las tiendas de campaña, señalando que “estos lugares no están acondicionados para estudiar”. La educación, antes un derecho, ha sido severamente comprometida por un conflicto que continúa afectando a la infancia de Gaza.
La situación económica también es crítica. Los precios de materiales escolares han aumentado drásticamente debido a la inflación y han vuelto a la compra de útiles casi imposible. Ahmed Ashraf al Qarnawi, dueño de una papelería, menciona que los costos de una mochila han ascendido de 10 séqueles a 80 séqueles. Las familias enfrentan un panorama difícil, y muchas madres expresan su frustración por los crecientes gastos de regreso a clases.
La falta de escolarización durante tres años ha dejado un impacto duradero en los estudiantes, quienes ven sus sueños eclipsados por el conflicto.
Con información de confirmado.com.ve

