El diálogo entre Santilli y Llaryora se reactivó en medio de tensiones por la crisis en la Caja de Jubilaciones de Córdoba y amenazas de rechazo al Presupuesto. Este martes, Diego Santilli, en representación del Gobierno Nacional, retomó las negociaciones con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, en un intento por evitar que las diferencias políticas deriven en la ruptura del apoyo al Presupuesto 2024. La iniciativa surge en un contexto donde las gestiones relacionadas con la distribución de fondos y recursos, que anteriormente habían sido obstaculizadas por la desatención del oficialismo central, han provocado un aumento en las tensiones con los mandatarios provinciales, particularmente en provincias Unidas. La situación en Córdoba es especialmente delicada debido a una crisis profunda en la Caja de Jubilaciones de la provincia, que ha generado movilización creciente entre los empleados públicos y ha puesto en jaque la estabilidad financiera del sistema previsional local. La aparición de oferta de bonos a los jubilados, en medio de una demora en los fondos nacionales, refleja la gravedad del problema y la necesidad de acuerdos inmediatos. Este escenario resalta la importancia de mantener un diálogo fluido entre los distintos niveles de gobierno, ya que la estabilidad del sistema económico y político depende en parte de la capacidad de negociar soluciones. La dinámica actual también evidencia la influencia de personajes con peso en el entramado político, como los Menem, y la importancia de las relaciones internas del peronismo en Córdoba para definir alianzas y decisiones futuras en el Congreso. En el plano nacional, la falta de definición sobre la participación de Juan Schiaretti en la Cámara Baja añade incertidumbre, dado que su recuperación tras una cirugía cardiovascular no garantiza su pronta incorporación. La fragmentación del liderazgo local y las fricciones internas en Córdoba complican aún más el escenario para la aprobación del presupuesto y las refor
