La Administración federal busca modificar el decreto de regularización de vehículos usados, ante controversias y afectaciones al sector automotor. El gobierno de México ha anunciado que realizará cambios en el decreto que regula la importación y regularización de vehículos de procedencia extranjera, específicamente los llamados autos 'chocolate'. Esta decisión surge tras detectar posibles abusos en el proceso de regularización, que ha permitido a millones de autos usados ingresados principalmente desde Estados Unidos y Canadá circular en el país. La medida pretende fortalecer los controles y evitar que se continúen presentando irregularidades que afectan la economía formal y la industria automotriz local. Desde la promulgación inicial del programa bajo la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se han regularizado más de 3 millones de vehículos, volumen que representa casi el 80% de las ventas de autos nuevos en ciertos estados fronterizos. La continuidad de esta política en el actual gobierno, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, incluye la emisión de un nuevo decreto que será incluido en el Paquete Económico 2026, enviado a la Cámara de Diputados en los próximos días. La propuesta de ajuste ha generado rechazo entre algunos actores del sector automotor. La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) ha manifestado que la regularización masiva de autos 'chocolate' ha perjudicado las ventas de autos nuevos, afectando la competitividad del mercado formal. El presidente ejecutivo de la asociación, Guillermo Rosales Zárate, destacó que la regularización acelerada contribuyó a desincentivar la compra de vehículos nuevos, impactando a la economía del sector. La realidad del mercado automotor mexicano refleja un fenómeno complejo: el interés por regularizar vehículos ilegales o irregulares ha aportado movilidad a muchos conductores, pero también ha provocado tensiones con las industrias formal y regulada. La futura revisión
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