La estrategia del oficialismo implica omitir votos en provincias donde las listas peronistas usan denominaciones distintas, generando rechazo del peronismo y posibles acciones judiciales. En el contexto de las elecciones de medio término, el gobierno propone una controversial modificación en los mecanismos de conteo del escrutinio provisorio, con el objetivo de presentar un resultado favorable en términos de apoyo popular. La estrategia consiste en registrar los votos bajo frentes y alianzas que mantienen una misma denominación en todas las provincias, priorizando la coalición La Libertad Avanza, que respetó su nombre en todo el país. Esto busca contrastar con las listas del peronismo, que en varias regiones compiten bajo denominaciones diferentes a Fuerza Patria, como Fuerza Santacruceña o Frente Justicialista, lo que podría significar la exclusión de dichos votos en el conteo oficial. Este intento de alterar la percepción pública ha generado malestar entre las fuerzas peronistas, que ya presentaron reclamos formales ante la Dirección Nacional Electoral (DINE). La oposición busca evitar que los votos en provincias donde los candidatos peronistas utilizan nombres distintos sean omitidos en los resultados oficiales, ya que en muchos casos ello representaría una significativa pérdida en los datos de apoyo popular total. Además, se alertó que esta maniobra facilitaría mostrar una imagen de triunfo que no reflejaría la realidad electoral, en medio de declaraciones que califican la acción como "trampas en el solitario". El peronismo ha iniciado diversas acciones legales, incluyendo reclamos y amparos judiciales, además de preparar un sistema propio de recuento de votos para contrastar la manipulación. En este escenario, varias provincias donde los candidatos peronistas usan figuras locales o alianzas diferentes, como Formosa, Santiago del Estero o Entre Ríos, podrían quedar excluidas de los resultados que reflejen el apoyo político real y masivo a sus listas. La polémica
