La iniciativa busca disminuir el contenido de azúcar y promover prácticas responsables en publicidad infantil, en un contexto de discusión sobre impuestos saludables. En el marco del debate sobre políticas fiscales para promover la salud pública, el gobierno federal anunció una reducción en el impuesto a las bebidas endulzadas con edulcorantes no calóricos. La tarifa establecida será de 1.5 pesos por litro, en comparación con los 3.08 pesos propuestos inicialmente, tras un acuerdo con las empresas refresqueras. Este ajuste busca incentivar la reformulación de productos, con compromisos claros para disminuir el contenido de azúcar y calorías, así como para limitar la publicidad dirigida a menores de edad. Las compañías del sector acordaron implementar cambios concretos; por ejemplo, Coca-Cola anunció que en un plazo de un año, el 70% de su portafolio de refrescos originales tendrá un 30% menos de azúcar. Además, las empresas se comprometieron a realizar campañas que destaquen que las versiones sin azúcar son menos dañinas para la salud, tanto a través de precios como de comunicación en medios masivos. También, acordaron prácticas de publicidad responsables que eviten orientar a niños y adolescentes a consumir productos azucarados. El gobierno manifestó su confianza en que las firmas cumplirán con estos compromisos, asegurando mecanismos de medición para verificarlo. La iniciativa pretende generar un impacto positivo en los patrones de consumo y reducir riesgos a la salud pública relacionados con el consumo excesivo de azúcar en bebidas azucaradas. El ajuste en la política tributaria y los compromisos empresariales reflejan una estrategia multisectorial para promover hábitos de vida más saludables, ante la creciente preocupación por las tasas de obesidad y enfermedades relacionadas en México.
