La carrera impulsa una economía diversa, moviliza a miles de turistas y consolidó su importancia en el calendario deportivo y económico del país. El Gran Premio de México continúa consolidándose como un motor económico para la Ciudad de México y el país en general. En la edición de 2024, el evento generó una derrama económica superior a los 19 mil millones de pesos, atrayendo aproximadamente 238,000 turistas, según datos oficiales del gobierno capitalino. Este circuito de carreras opera con financiamiento privado y tiene contrato vigente hasta 2028, afirmando su estabilidad a largo plazo. Más allá del turismo, la principal cadena de valor del Gran Premio abarca diversas industrias, incluyendo hotelería, transporte, gastronomía y servicios relacionados. La participación de más de un millón de trabajadores y unas 225,000 unidades productivas evidencia el alcance del evento. Las cifras de inversión en hospedaje, alimentos, transporte y otros servicios reflejan un impacto económico que supera los 2,2 mil millones de pesos en hospedaje y turismo, y 290 millones en alimentos y bebidas, con una ocupación hotelera cercana al 90% en áreas cercanas al circuito. La presencia digital también confirma la relevancia del evento: la mayoría de las búsquedas relacionadas con viajes durante la última semana de octubre se concentraron en el Gran Premio, incluso en un escenario donde el piloto estrella, Sergio Pérez, no participa tras su salida de la categoría. La demanda por boletos y el interés en el evento mantienen su fuerza de forma independiente a figuras particulares. En el aspecto deportivo, la carrera 2025 mantiene emoción con Verstappen peleando su sexta victoria en México y la participación de pilotos mexicanos como Patricio O’Ward, quien volvió a conducir en libre en la pista, consolidando la identidad local en la competencia. La expectativa sigue en aumento, ya que nuevos talentos mexicanos buscan llegar a la máxima categoría del automovilismo en los próximos años, refleja
