Ciudad de México, CDMX. - Esta semana, miles de mexicanos se reunieron en el Zócalo de la Ciudad de México para conmemorar la 216 entrega del Grito de la Independencia, un evento que ha resonado con un 87% de orgullo patrio entre la población. El ambiente festivo y conmovedor refuerza un cambio notable en la percepción ciudadana sobre su identidad nacional.
Este incremento en el orgullo de ser mexicano, que ha subido del 56% en 1990 al 87% en 2026, se atribuye a diversas razones. Entre ellas, se destacan el reconocimiento político de sectores tradicionalmente marginados y la reivindicación de lo mexicano, que han cobrado fuerza en la última década. Este resurgimiento coincide con un contexto político en el que los ciudadanos sienten que sus voces finalmente son escuchadas.
Una figura clave en este proceso ha sido Andrés Manuel López Obrador, cuya victoria en 2018 y el esperado triunfo de Claudia Sheinbaum en 2024 han alterado el relato nacional. “Primero los pobres”, afirmaba López Obrador, en un intento por redirigir la narrativa hacia quienes han sido históricamente ignorados, creando así un sentido de pertenencia renovado.
Las tensiones internacionales, especialmente bajo la administración de Donald Trump, también han empujado a los mexicanos a cerrar filas. La defensa de la soberanía se ha convertido en una causa común, reforzando la identidad nacional ante retos externos.
Además, el próximo Mundial de Fútbol, donde México será coanfitrión, ha aportado optimismo y unidad. La euforia deportiva a menudo trasciende divisiones, posando a los mexicanos en un momento de celebración compartida.
Hoy, la recuperación del orgullo patrio se siente no solo en el ámbito personal, sino también en un contexto político que exige resultados. Así, en cada rincón del país, muchos se unen en un grito de celebración: “¡Viva México!”.
Con información de elpais.com

