La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil llevó a cabo este miércoles una serie de interrogatorios en su sede central, donde agentes encabezados por el teniente coronel Antonio Balas tomaron declaraciones a tres generales del cuerpo. Estos interrogatorios están relacionados con una investigación interna abierta en 2025 sobre filtraciones de mensajes de WhatsApp entre José Luis Ábalos y el presidente Pedro Sánchez.
El caso comenzó a cobrar relevancia en mayo de 2025, cuando comenzaron las publicaciones de los mensajes incómodos en distintos medios. La Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Guardia Civil, bajo el mando del teniente general Manuel Llamas, inició tres informaciones reservadas relacionadas con estos mensajes y otros asuntos vinculados a Ábalos y Cerdán.
La operación ha sorprendido a la cúpula de la Guardia Civil y ha sido considerada inusual, dado que la normativa establece que solo los oficiales de mayor rango pueden proceder a tales interrogatorios. Dos generales de división son los encargados de investigar posibles violaciones del régimen disciplinario entre sus subordinados. Uno de ellos testificó este miércoles, mientras que el otro deberá hacerlo al regresar de un viaje oficial.
La orden del juez Santiago Pedraz, que mencionó el intento de un grupo de personas por "inquietar el normal desenvolvimiento" de la UCO, ha sido un factor clave en esta investigación. Se han abierto informaciones reservadas que se centran en filtraciones a medios sobre los mensajes de Ábalos con miembros de su partido y otros.
Aunque se han presentado documentos y testimonios, la mayoría de los expedientes han sido archivados antes de que se convirtieran en expedientes disciplinarios. El proceso de información reservada es fundamental para determinar si existen indicios de faltas disciplinarias, lo que podría derivar en la apertura de un expediente formal.
Con información de eldiario.es

