El Golfo de México. - Un huracán, que avanza con vientos de hasta 140 kilómetros por hora, se dirige hacia las costas de Estados Unidos, con una posible llegada entre el viernes y el sábado. Este fenómeno afecta a zonas costeras de Florida, Alabama y Mississippi, donde se han declarado estados de emergencia en 25 condados.
Hasta ahora, la temporada de huracanes en el Atlántico, que se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre, había tenido un inicio inusualmente tardío. Norman Powell, corresponsal en EE. UU., explicó que la demora era histórica, señalando que "hacía 100 años que no empezaba tan tarde". Se había llegado a contemplar la posibilidad de que no se registrara ningún huracán durante esta temporada.
Los meteorólogos advierten que el huracán representa un peligro serio, ya que podría provocar inundaciones costeras y olas de más de dos metros de altura. Powell indicó que el ojo de la tormenta se encontraba a unos 600 kilómetros al sur de la desembocadura del río Mississippi, lo que intensifica la vigilancia en los estados afectados.
El fenómeno está vinculado con el fenómeno climático de El Niño, que impide la formación de tormentas al alterar los patrones de viento en el Atlántico. "El Niño altera los vientos en el Atlántico, y esto dificulta la formación de tormentas", afirmó Powell.
Las autoridades en la región están tomando medidas preventivas ante la inminente llegada del huracán. Se instan a los residentes a prepararse y mantenerse atentos a las actualizaciones meteorológicas mientras los organismos siguen de cerca el desplazamiento del fenómeno.
Con información de perfil.com

