Más de 146,000 niños en Estados Unidos han experimentado la separación de al menos uno de sus padres debido a las políticas migratorias implementadas durante la segunda administración de Donald Trump, según un informe reciente de la Brookings Institution. De estos, más de 22,000 han sido separados de ambos progenitores.
El estudio desglosa que el 36.5% de los menores afectados son menores de seis años, mientras que un 36.1% tienen entre seis y 12 años. Este panorama revela no solo la cantidad de niños afectados, sino también la vulnerabilidad de la infancia en el contexto de la inmigración.
Respecto a la nacionalidad de los padres detenidos, un 53.7% son mexicanos, seguidos de un 15% de guatemaltecos y un 10.7% de hondureños. Las detenciones se concentran principalmente en lugares como Washington D.C. y Texas, donde más de cinco por cada 1,000 niños ciudadanos estadounidenses tienen un progenitor detenido.
El informe también destaca que no se cuenta con datos precisos sobre la cantidad de detenidos que tienen hijos en Estados Unidos ni sobre el destino de estos menores tras la separación. Las organizaciones recomiendan que los padres elaboren un plan de cuidados en caso de ser detenidos, designando a alguien de confianza para cuidar a sus hijos.
Finalmente, se estima que entre 4.6 millones de niños estadounidenses podrían verse afectados por la deportación y detención de sus padres, lo que resalta la crisis humanitaria implicada en las políticas migratorias actuales.
Con información de forbes.com.mx

