La medida, enmarcada en el Paquete Económico 2026, busca disminuir el consumo de azúcares y promover una mejor salud pública en México. El gobierno mexicano anunció la implementación de un nuevo esquema de impuestos dirigido a las bebidas azucaradas y las opciones light o zero, dentro del marco del Paquete Económico para el año 2026. La política contempla una tasa de 3.08 pesos por litro para las bebidas con azúcar y 1.5 pesos por litro para las versiones sin calorías, con el objetivo de reducir su consumo en la población. Este incremento en los gravámenes forma parte de una estrategia integral para combatir el alto índice de consumo de refrescos en el país, considerado uno de los mayores del mundo. La Secretaría de Salud ha reiterado que uno de los principales problemas asociados es el aumento en los casos de diabetes y otros problemas relacionados con el sobrepeso, vinculados en su mayoría al consumo excesivo de bebidas azucaradas. El anuncio se dio tras un acuerdo con las empresas del sector refresquero, que se comprometieron a reducir el contenido calórico de sus productos en un 30% progresivamente, priorizando las presentaciones de mayor tamaño. Además, las compañías acordaron limitar la publicidad dirigida a menores y fomentar opciones más saludables en sus campañas. El programa cuenta con el respaldo de figuras clave como la presidenta Claudia Sheinbaum y el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, quienes consideran que estas medidas priorizan la salud pública por encima de la recaudación fiscal. La Secretaría de Salud proyecta una disminución de al menos 7% en el consumo de bebidas azucaradas en los próximos dos años, en línea con los esfuerzos nacionales para mejorar la calidad de vida de los mexicanos. La crisis de salud pública relacionada con el consumo de refrescos evidencia la urgencia de políticas públicas eficaces. En México, el consumo per cápita es de aproximadamente 166 litros anuales, lo que ha incrementado significativa
