Expertos señalan que acelerar la integración de la IA puede aumentar en un 1% el PIB de México en la próxima década, con beneficios en productividad y equidad. La implementación efectiva de tecnologías de inteligencia artificial en México puede traducirse en un crecimiento adicional del 1% en el Producto Interno Bruto durante los próximos diez años. La adopción sistémica de la IA, tanto en instituciones públicas como en empresas, tiene el potencial de elevar la productividad anual entre un 3 y 7 por ciento, favoreciendo una transformación significativa en la economía nacional. Este proceso requiere una fuerte inversión en infraestructura digital y en centros de datos, así como una rápida expansión de la generación de energía sostenible y de bajo costo, elementos fundamentales para facilitar el procesamiento masivo de datos. La condición del país en cuanto a recursos energéticos posiciona a México con ventajas estratégicas, siempre que se optimicen los esfuerzos en este ámbito. El sector financiero ha sido pionero en la integración de la inteligencia artificial, priorizando la digitalización de servicios y el cierre de brechas económicas a través del aumento de la bancarización y la reducción del uso del efectivo. Además, se lanzará una nueva plataforma móvil que ofrecerá asistencia virtual personalizada, reforzando el rol de la IA en la atención al cliente y en la innovación financiera. La clave será acelerar la inversión y el desarrollo de infraestructura digital para aprovechar al máximo estas tecnologías disruptivas, que además contribuirán a disminuir desigualdades sociales.
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