El abasto en instituciones como el IMSS y IMSS-Bienestar muestra avances sólidos, aunque persisten desafíos operativos que requieren atención para garantizar la continuidad del suministro. En el contexto de la atención pública en salud, el estado del abastecimiento de medicamentos en hospitales públicos muestra avances importantes. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha logrado mantener un nivel de abasto cercano al 97%, considerando la cantidad de recetas surtidas, lo que refleja una mejora continua en su suministro. Aunque en el último mes esta cifra mostró una ligera disminución, se mantiene significativamente alta desde un incremento notable en agosto, evidenciando esfuerzos sostenidos en la gestión del inventario. Por otro lado, instituciones como el programa IMSS-Bienestar han registrado niveles de abasto que rondan el 96%, con más de la mitad de sus centros oncológicos alcanzando cifras superiores al 97%. Esto representa un avance de aproximadamente 15 puntos porcentuales en seis meses, subrayando una recuperación en la capacidad de ofrecer medicamentos oncológicos de forma continua en zonas vulnerables. Sin embargo, aún enfrentan desafíos relacionados con claves específicas y la integración del nuevo modelo de distribución mediante kits, que busca mejorar la eficiencia y reducir costos. Cabe destacar que estos esfuerzos se complementan con una estrategia de compra adicional, que no afecta el suministro actual. La Secretaría de Salud continúa asegurando contratos por miles de millones de piezas de medicamentos, suficientes para atender la demanda prevista hasta 2026, además de una adquisición complementaria que incrementa en un 4% el inventario total, reforzando la planificación a largo plazo y la resiliencia del sistema sanitario. Este avance en el abastecimiento de medicamentos en el sector público tiene una relevancia clave para garantizar la continuidad del tratamiento de pacientes y reducir las brechas en la atención médica, en un contexto en
