México eleva su salario mínimo en un contexto de cautela por crecimiento económico lento, mercado laboral frágil y presiones inflacionarias. En 2026, el salario mínimo en México experimentará un aumento del 13%, alcanzando un monto mensual de 9,582.47 pesos, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte la subida será del 5%, situando el salario en aproximadamente 13,410 pesos mensuales. Este ajuste representa el nivel más alto registrado en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en relación con el salario mediano. A lo largo de los últimos años, el poder de compra del salario mínimo en México ha mostrado avances significativos, con un aumento acumulado del 154% desde 2018, beneficiando a millones de trabajadores y reduciendo las cifras de pobreza laboral. Sin embargo, expertos advierten que, ante un entorno de bajo crecimiento y una desaceleración en el mercado laboral, esta política salarial debe ser aplicada con precaución para evitar distorsiones y afectaciones en el empleo formal. Actualmente, el mercado laboral mexicano presenta una tendencia preocupante: el crecimiento se sustenta principalmente en empleos informales, mientras que los puestos formales han registrado caídas consecutivas en los últimos meses, un patrón que históricamente auspicia condiciones recesivas. La desaceleración en el consumo, las exportaciones no automotrices y los servicios refuerzan la fragilidad del contexto económico, haciendo más delicado el impacto del incremento salarial. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos aconseja prudencia cuando el salario mínimo supera el 60% del salario mediano de la economía, lo que en México ya se ha sobrepasado. La evaluación de la productividad y el efecto en la creación de empleos formales será clave para determinar la sostenibilidad de futuros aumentos. Por su parte, el incremento busca fortalecer el poder adquisitivo, mejorar la justicia social y cumplir con los co
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