La inflación alimentaria en México ha afectado a aproximadamente 15 millones de familias, quienes enfrentan serias dificultades para cubrir sus necesidades básicas. El aumento en los precios de alimentos esenciales como frutas, verduras y abarrotes está obligando a muchos hogares a ajustar su presupuesto diario.
Alimentar a una familia de cuatro personas requiere al menos 10 mil 400 pesos mensuales, lo que ha intensificado la carga sobre los hogares. Ya no se trata solo de evitar compras innecesarias; el incremento en los costos de productos como la sopa, las papas y las tortillas se ha vuelto abrumador.
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) informó que la inflación alimentaria anual alcanzó el 8.29%, casi el doble de la inflación general, que se sitúa en 4.45%. Esta diferencia ha llevado a que las familias obtengan cada vez menos alimentos por el mismo o mayor gasto.
El impacto es grave, especialmente en los hogares de bajos ingresos donde una gran parte del presupuesto se destina a la alimentación. La Anpec alerta que alrededor del 40% de estas familias luchan por acceder a productos que cumplan con estándares nutricionales adecuados. El presidente de la Anpec, Cuauhtémoc Rivera, señala que la situación actual propicia un clima de estanflación que pone a México al borde de una recesión.
El monitoreo de la canasta básica muestra que los precios han superado considerablemente las cifras oficiales. Según Anpec, mientras el Paquete Contra la Inflación y la Carestía estima que el costo de una canasta básica sea de 910 pesos, la realidad indica que el verdadero costo se acerca a los dos mil 100 pesos, lo que resalta la brecha entre la percepción oficial y la situación cotidiana de los mexicanos.
Con información de publimetro.com.mx

