El Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un aumento quincenal de 0.47%, pese a que la inflación subyacente se mantiene estable, evidenciando presiones en energéticos y servicios. La inflación en México muestra signos de reactivación durante la primera quincena de noviembre, con un incremento del 0.47% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor. Este comportamiento llevó la tasa anual a 3.61%, superando ligeramente el 3.5% registrado en la quincena anterior. El aumento se atribuye principalmente a incrementos en las tarifas eléctricas tras la finalización de subsidios estacionales, junto con alzas en servicios de transporte y algunos productos agrícolas. Por otro lado, la inflación subyacente, que refleja el comportamiento de bienes y servicios más estables como alimentos procesados, vivienda y educación, se mantuvo prácticamente sin cambios, ubicándose en 4.32% anual. Dentro de este componente, las mercancías registraron una ligera caída, mientras que los servicios aumentaron, impulsados por gastos en alimentación y turismo. Esto indica que, aunque la tendencia general muestra cierta presión, los precios en rubros básicos aún se mantienen relativamente controlados. El panorama ha llevado a analistas y bancos a ajustar sus expectativas. Instituciones financieras advierten que las tarifas de transporte y agrícolas seguirán impulsando la inflación general, con una posible tendencia a incrementos graduales en los precios de mercancías. Expertos también resaltan que la inflación en servicios, como tarifas aéreas y actividades turísticas, continúa siendo una fuente de preocupación significativa, aún más cuando estos precios incrementan por encima del doble respecto al año pasado. En cuanto a la política monetaria, las autoridades del Banco de México consideran mantener su rumbo, priorizando una reducción gradual en la tasa de interés en diciembre, siempre que el tipo de cambio se mantenga estable. Sin embargo, pronósticos económicos sugieren que las presio
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