Los municipios de Santander enfrentan una severa escasez de agua debido al fenómeno de El Niño. Las elevadas temperaturas han provocado que las poblaciones se preparen con anticipación para el desabastecimiento del líquido vital, llevando a cabo tanto iniciativas comunitarias como proyectos gubernamentales.
Datos clave
- Dónde: Municipios de Santander, Colombia.
- Quién: Alcaldes y comunidades locales, como en Los Santos y Lebrija.
- Cuándo: 2023, con la llegada de El Niño y sus efectos recientes.
- Qué: Implementación de estrategias para mitigar la sequía y asegurar el suministro de agua.
En Los Santos, por ejemplo, el 60 % de la población rural depende de agua bombeada que llega de forma intermitente. Durante la temporada seca, las condiciones son críticas, con imágenes de cultivos devastados y animales en grave estado de desnutrición. Las veredas como El Diamante y La Fuente son especialmente vulnerables a esta crisis hídrica.
La situación en Lebrija es igualmente preocupante. Este municipio ha experimentado problemas de abastecimiento durante más de 20 años, siendo 2016 un año particularmente difícil. Aunque este año se ha evitado un racionamiento forzoso, las autoridades se mantienen alerta, especialmente con la represa Piedras Negras como uno de los puntos críticos de abastecimiento.
¿Qué medidas están tomando las comunidades?
Las comunidades de Santander están implementando varias estrategias para sobrellevar la situación. Por ejemplo, en la vereda Los Pozos, María Carrillo, una madre de familia, ha encontrado formas de racionar el agua que recibe cada tres días. Ella reutiliza el agua de su baño para otras actividades domésticas y purifica el agua cruda que recibe para su consumo.
Además, el alcalde Diego Mendoza de Los Santos ha señalado la importancia de construir nuevas represas y mejorar la infraestructura existente. Esto ayudaría a aumentar el volumen de agua disponible para la población vulnerable, ya que las actuales infraestructuras están operando al límite.
Las autoridades también han comenzado a distribuir tanques de almacenamiento para facilitar la captura de agua de lluvia, así como maquinaria para el mantenimiento de los jagüeyes que algunos campesinos utilizan para almacenar el agua.
La crisis del agua en Santander no es nueva; sin embargo, la intensificación de la sequía este año la ha vuelto más crítica que nunca. Con el fenómeno de El Niño causando estragos, la necesidad de soluciones sostenibles se vuelve urgente para asegurar un suministro adecuado de agua a las comunidades.
Con información de vanguardia.com

