La próxima elección en la Bolsa de Comercio de Rosario evidencia diferencias sobre su rol en el lobby y la gestión de temas estructurales del sector agroindustrial. En la primera historia electoral en la historia de la Bolsa de Comercio de Rosario, prevista para el 27 de noviembre, pungieron las diferencias internas sobre el rumbo y el liderazgo de la institución. La disputa refleja confrontaciones sobre la capacidad de la entidad para actuar como un actor fuerte en la defensa de los intereses del sector agrícola y agroindustrial. El debate también pone en evidencia la necesidad de fortalecer el papel de la Bolsa en temas estratégicos como la Hidrovía y los corredores bioceánicos, áreas que consideran cruciales para consolidar la posición del país en el mercado global. La gestión actual fue criticada por una supuesta falta de iniciativa en estos temas, mientras que sus detractores abogan por un liderazgo más activo y una mayor incidencia en negociaciones que impactan en el desarrollo sectorial. Por su parte, las candidaturas presentadas buscan representar diferentes intereses del mercado, descartando vínculos con ex directivos de empresas como Vicentín. Además del relanzamiento del lobby, el sector coincide en que la institución debe impulsar inversiones en infraestructura y mejorar los sistemas de comercialización para ampliar la transparencia y abrir nuevos mercados. La visión apunta a que la Bolsa sea un catalizador para soluciones que fortalezcan toda la cadena productiva, desde la preparación del campo hasta la exportación de alimentos y materias primas. En un contexto donde el país enfrenta desafíos en infraestructura, logística y gestión hídrica, la elección en la Bolsa de Rosario se percibe como un momento clave para potenciar un liderazgo que impacte positivamente en el sector y en la economía nacional. La próxima elección será decisiva para definir si la institución volverá a liderar los reclamos y negociaciones sectoriales o permanecerá en un rol pasivo e
