El incremento en la formación de capital refleja una mayor actividad económica y tendencias en el sector industrial y de servicios en el país. La Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF), que indica la inversión en activos fijos por parte de las empresas, alcanzó en 2024 un 24.3% del Producto Interno Bruto en México, consolidando un aumento de medio punto porcentual respecto al año anterior. Esta cifra revela una tendencia de crecimiento en la inversión que impulsa el desarrollo económico del país, sustancial para la toma de decisiones en diferentes sectores. El análisis de los datos muestra una fuerte concentración en las actividades de la industria manufacturera, que aportaron el 95.5% de la inversión en activos fijos, equivalente a casi 6 billones de pesos. Por otro lado, el uso de estos activos se centró principalmente en el sector terciario, como comercio y servicios, que absorbió el 64.6% del flujo total, aunque presenta una ligera disminución respecto a 2023. Cabe destacar que la mayoría de los activos utilizados en el país provienen de fuentes nacionales, representando el 74.4%, mientras que los importados constituyen el 25.6%. Sin embargo, dicha participación en origen nacional ha decrecido ligeramente, reflejando cambios en la dinámica de inversión interna y externa. Este dato adquiere mayor relevancia en el contexto de las recientes políticas y esfuerzos por fortalecer las cadenas productivas nacionales y promover una mayor autosuficiencia industrial. La inversión en activos fijos es un indicador clave para medir el crecimiento económico, el empleo y el desarrollo de infraestructura en México a largo plazo. La tendencia de incremento en la inversión en 2024 sugiere una recuperación moderada y un potencial de expansión en sectores estratégicos. Este comportamiento también obliga a analizar las políticas económicas actuales que buscan incentivar la inversión en sectores productivos, tanto en tecnología como en infraestructura, para potenciar la competitividad
