La reducción se atribuye al cierre de proyectos emblemáticos y a la incertidumbre económica, afectando el crecimiento y la confianza en la economía del país. Durante los primeros meses de 2024, la inversión física en México experimentó una disminución significativa, registrando un descenso de 35.7% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Esta caída refleja un cambio importante en la política de infraestructura, en particular por la finalización de proyectos prioritarios del gobierno anterior, sumado a la incertidumbre derivada de nuevas políticas comerciales con Estados Unidos. En cifras, la inversión total en ese periodo fue de aproximadamente 442 mil millones de pesos, en contraste con los más de 661 mil millones de pesos del mismo lapso en 2023. El mes de julio marcó un deterioro aún más acentuado, con una contracción anual de casi 63%, evidenciada en una reducción en el gasto en infraestructura de 42 mil millones de pesos en comparación con 2023. Analistas consideran que estas cifras están relacionadas con estrategias de ajuste en las inversiones empresariales ante expectativas de cambios en aranceles y comercio exterior, además de una reducción en el gasto público en construcción. La desaceleración en la inversión en maquinaria y equipo también refleja una tendencia negativa en el dinamismo de los proyectos de infraestructura, afectando la perspectiva de crecimiento a largo plazo. Históricamente, el gasto en inversión física estuvo ligado a oscilaciones en los presupuestos y a la culminación de obras en administraciones anteriores, pero la tendencia actual señala una desaceleración preocupante para la economía del país. El gobierno en funciones destinó en 2024 más de un billón de pesos a inversión física, cifra que, si bien muestra un incremento respecto al año anterior, se ve impactada por el cierre de proyectos clave y la inseguridad en el entorno económico general. La inversión en infraestructura continúa siendo un indicador crucial, pues determi
