La seguridad y justicia en Michoacán avanza en la investigación del ataque que costó la vida a Carlos Manzo, con detenciones y señalamientos a diversos sospechosos y presuntos responsables. Durante varias semanas, las autoridades de Michoacán han intensificado las acciones en torno al crimen que terminó con la vida del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido el 1 de noviembre, en medio de las celebraciones del Día de Muertos. La investigación ha derivado en la identificación y vinculación a proceso de al menos 15 personas vinculadas con diferentes roles en el ataque y presuntos vínculos con organizaciones criminales. El proceso involucra desde autores materiales, como el joven identificado como el tirador, hasta los autores intelectuales que ordenaron y orquestaron el asesinato. Entre los principales señalados se encuentra un presunto cabecilla llamado “El Licenciado”, responsable de coordinar células del Cártel Jalisco Nueva Generación en varias regiones de Michoacán. La detención de este individuo en Morelia fue anunciada poco después del crimen y se le relaciona con actividades delictivas de alto impacto en la zona. Asimismo, se ha mencionado la existencia de otras figuras clave, como Ramiro “N”, supuesto operador logístico del ataque y responsable de coordinar a los menores de edad que perpetraron la agresión. La participación de estos jóvenes, reclutados a través de comunicaciones cifradas y enviados a ejecutar la orden, ha conmocionado a la comunidad y destacado la gravedad del conflicto narco en la región. Las investigaciones también señalan la presunta complicidad de funcionarios y miembros de la seguridad local, incluyendo a siete escoltas del alcalde, quienes son actualmente procesados. Uno de los principales prófugos es el exdirector de Seguridad Pública de Uruapan, José Manuel Jiménez, quien está señalado por omisión y está en busca de captura. La suma de estos hechos refleja la complejidad del caso y la persistente violencia en Michoacán, una de las
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