La selección de Irán ha llamado la atención en el Mundial 2026, no solo por su desempeño en el campo, sino también por su situación fuera de él. Tras un empate contra Nueva Zelanda en Los Ángeles, el equipo iraní decidió regresar a Tijuana, donde ha establecido su campamento base a lo largo del torneo.
La elección de quedarse en México responde a problemas con los visados para varios miembros de la delegación. Teherán denuncia que once integrantes aún no han recibido la autorización necesaria para ingresar a Estados Unidos, afectando sus planes para el campeonato. Abolfazl Pasandideh, embajador iraní en México, destacó que corresponde a EE. UU. gestionar esos trámites.
Estados Unidos es uno de los tres países anfitriones de este Mundial, junto a México y Canadá, lo que complica aún más la situación. Sin embargo, la selección iraní optó por Tijuana, lo que les permite cruzar la frontera según necesiten para sus partidos. Este enfoque ha permitido al equipo continuar su participación en el torneo sin mayores contratiempos.
En medio de las críticas hacia EE. UU., Pasandideh elogió el apoyo recibido en México. Tanto la comunidad local como las autoridades han demostrado una gran disposición hacia el equipo, cuyo bienestar se ha visto reflejado en la satisfacción de los jugadores y su cuerpo técnico. El embajador mencionó la posibilidad de que la comunidad iraní en la región realice un evento en agradecimiento por la hospitalidad.
Las tensiones políticas entre Irán y Estados Unidos han influenciado el contexto del torneo. A pesar de que ambas naciones han alcanzado un acuerdo reciente, Pasandideh expresó que Irán mantiene una postura cauta. Mientras tanto, el Mundial sigue en marcha, y la situación de la selección iraní resalta cómo las cuestiones diplomáticas pueden impactar incluso los eventos deportivos más importantes.
Con información de huffingtonpost.es

