Más de 40,700 migrantes hondureños retornados se vieron involucrados en el programa "Hermano, hermana, vuelve a casa", implementado entre enero de 2025 y enero de 2026. Sin embargo, los datos revelan inconsistencias en la cantidad de beneficiarios y los fondos desembolsados.
Un análisis exhaustivo de los registros de Sedesol mostró que las cifras de beneficiarios en centros de atención en Belén, La Lima y Omoa no coinciden con la cantidad de dinero que debió haberse entregado. La ayuda, que consistía en un estipendio de 2,600 lempiras para facilitar la reintegración, provocó confusiones al reportar 40,120 pagos en un documento y 40,701 beneficiarios en otro, generando una discrepancia de aproximadamente 1.5 millones de lempiras.
La distribución de los pagos revela que Sedesol gestionó 18,533 pagos, equivalentes a 48.1 millones de lempiras, mientras que Banadesa canalizó 21,587 pagos por un total de 56.1 millones. No obstante, el total teórico, basado en los 40,701 beneficiarios, supera a esta cifra, apuntando a la necesidad de una auditoría.
César Ramos, coordinador de incidencia migrante de la Comisión de Acción Social Menonita, destacó que el impacto de los programas de apoyo fue desigualmente distribuido, ya que no todos los migrantes retornados recibieron el beneficio del bono. Además, la falta de participación de organizaciones sociales en la implementación del programa ha generado dudas sobre su efectividad y transparencia.
De acuerdo con estadísticas analizadas, la mayoría de los retornados proviene de Estados Unidos. Aproximadamente 36,104 personas (88.7%) fueron repatriadas desde este país, mientras que un menor porcentaje regresó de México y otras naciones. La población retornada incluye principalmente hombres jóvenes en edades activas.
Con información de laprensa.hn

