La justicia federal absuelve al exsecuestrador, destacando irregularidades en su proceso y vinculando su caso a un montaje mediático y político Israel Vallarta Cisneros, acusado de secuestro junto con la ciudadana francesa Florence Cassez, fue liberado este viernes después de casi veinte años en prisión sin sentencia. La decisión fue tomada por un juzgado federal en el Estado de México, tras determinar que no existían pruebas suficientes para acreditar su responsabilidad penal en los delitos de secuestro, delincuencia organizada, portación de armas de uso exclusivo del Ejército y privación ilegal de la libertad. El exsecuestrador, de 55 años, dejó el penal del Altiplano en Almoloya de Juárez en la mañana, en medio de declaraciones que reflejaban su estado emocional. Vallarta expresó que la juventud y el tiempo se le habían escapado, al igual que sus padres y su hermano, quienes ya no podía recuperar. En sus primeras declaraciones tras la libertad, señaló que, aunque presenta algunas afecciones de salud, confiaba en que con los cuidados adecuados podría recuperar parte de lo que había perdido. Asimismo, manifestó que su principal objetivo era recuperar la verdad y buscar justicia, no solo para él, sino para otras personas que, dijo, fueron víctimas de mentiras y manipulaciones por parte de las autoridades y algunos actores involucrados en su proceso. Durante su paso por la cárcel, permaneció casi 20 años sin una sentencia definitiva, lo que generó una serie de críticas por las irregularidades en su proceso judicial. La jueza Mariana Vieyra Valdés, responsable del fallo, explicó que no había pruebas suficientes para sostener la acusación en su contra, y que la sentencia absolutoria era resultado de la revisión de todas las evidencias. Vallarta fue detenido en diciembre de 2005 en un operativo que posteriormente se comprobó fue un montaje mediático dirigido por Genaro García Luna, entonces titular de la Agencia Federal de Investigación y actualmente preso en Estados Un
Temas:
