La institución adquiere unidades estratégicas y recupera áreas clave, logrando ahorro y mayor control en atención médica pública. El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) ha intensificado sus esfuerzos para fortalecer su red hospitalaria y optimizar la atención a sus derechohabientes. La institución ha concretado la compra de tres hospitales que operaban bajo esquemas de asociación público-privada (APP), logrando reducir en aproximadamente 36 mil millones de pesos el gasto proyectado para los próximos años. Estas adquisiciones abarcan instalaciones en estados como Tabasco, Yucatán y Nayarit, y se espera concluir la compra del hospital en Tláhuac, pese a las resistencias empresariales. Para complementar esta estrategia, el ISSSTE ha recuperado la operación directa de servicios especializados, incluyendo imágenes médicas, anestesia, hemodinamia, entre otros. La intención es ampliar estas capacidades a áreas aún externalizadas, como endoscopía, banco de sangre y osteosíntesis, fortaleciendo la infraestructura pública y reduciendo la dependencia del sector privado. Estos movimientos buscan garantizar una atención más efectiva y reducir costos en el largo plazo, permitiendo mayor autonomía y control en la provisión de servicios médicos. La recuperación de estos recursos es un paso clave para modernizar y consolidar la red hospitalaria del sector público en México.
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