Izquierda Unida ha solicitado la declaración de Astillero como zona tensionada ante la grave crisis de vivienda que enfrenta el municipio. La agrupación demandó al alcalde, Javier Fernández Soberón, un fortalecimiento decidido de la vivienda pública en régimen de alquiler, así como penalizaciones fiscales a grandes propietarios y contratos de temporada fraudulentos.
La coalición critica la respuesta del equipo de gobierno, que ha optado por permitir la transformación de locales comerciales en viviendas, una solución que consideran insuficiente ante el creciente problema habitacional. Según IU, la crisis se agrava con un precio de venta que oscila entre 1,700 y 1,800 euros por metro cuadrado y una oferta de alquiler estable casi inexistente.
Verónica C. Montero, coordinadora local de IU, cuestionó la priorización de eventos y festejos por parte de Soberón sobre la inversión en vivienda. Aseguró que la situación habitacional se debe no solo a un déficit de residencias, sino también a la tendencia de convertir viviendas en alquiler turístico, lo que expulsa a la población trabajadora hacia otras áreas.
La legalización de la conversión de locales comerciales en viviendas pequeñas se ha vuelto la alternativa principal del gobierno municipal, lo que genera preocupación en la comunidad. IU mencionó casos concretos, como la reconversión de un antiguo supermercado en la calle Doctor Madrazo, donde las obras han causado malestar entre los vecinos.
La coalición instó al alcalde a centrarse en la construcción de vivienda pública en alquiler, destacando terrenos disponibles en zonas como Las Cacharras y Marqués de la Ensenada, así como edificaciones que podrían rehabilitarse para el uso comunitario.
Con información de eldiario.es

