Izko Alonso, un niño de 11 años, se abre camino en el automovilismo y ha brillado en competiciones de karting en Estados Unidos e Italia. Aspirando a seguir los pasos de su ídolo Ayrton Senna, ha demostrado su talento al competir entre los mejores en el Florida Winter Tour y otros campeonatos destacados, posicionándose entre los primeros diez.
La conexión de Izko con el automovilismo es profunda, ya que proviene de una familia vinculada a este deporte. Con un abuelo y un tío pilotos, además del legado futbolístico de su abuelo Abel Alonso, el joven corredor muestra una fuerte pasión heredada por las tuercas y el deporte. Su madre, Catalina Ahumada, menciona que desde muy pequeño se interesó por los autos, aprendiendo a manejar antes de leer y escribir.
El reciente palmarés de Izko incluye varios títulos, como campeón en Rok Cup y en la serie IAME, lo que lo establece como un competidor formidable en el karting. A pesar del intenso entrenamiento y las competiciones, mantiene sus estudios en un colegio que apoya su carrera deportiva, permitiéndole equilibrar ambas responsabilidades.
Sus planes a corto plazo incluyen un traslado a Europa para concentrarse en su carrera automovilística, donde tiene la meta de competir en diferentes campeonatos a partir de 2027. Izko también se aventura en el aprendizaje musical, desarrollando habilidades en flauta y violín, lo que complementa su educación en un entorno Waldorf.
A medida que avanza en su carrera y se enfrenta a pilotos de mayor edad, sigue entrenando intensamente. La familia Alonso enfrenta desafíos económicos considerables, pues el automovilismo es un deporte costoso sin muchos apoyos en Chile. Aun así, mantienen la esperanza de ver a Izko cumplir su sueño de llegar a la Fórmula Uno y demostrar su valía en el competitivo mundo del automovilismo.
Con información de latercera.com

