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Propuesta de jornada laboral de 40 horas mantiene un solo día de descanso

La propuesta de reducir la semana laboral a 40 horas en México mantiene un solo día de descanso, atrayendo críticas por su insuficiencia para el bienestar familiar.

Por Redacción2 min de lectura
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La iniciativa en el Congreso contempla reducir horas laborales, pero solo otorga un día de descanso, generando debate sobre su impacto familiar y social. La discusión sobre la jornada laboral en México volvió a la arena pública tras la presentación de una propuesta que busca reducir la semana laboral a 40 horas. Sin embargo, esta iniciativa mantiene la estructura de un solo día de descanso a la semana, una práctica que se ha mantenido por más de un siglo, generando críticas sobre su suficiencia para el bienestar de los trabajadores. Desde hace casi una década, la coalición política Movimiento Ciudadano ha promovido una versión de esta medida que contempla dos días libres, pero las fuerzas del Congreso, principalmente las relacionadas con el PRI y Morena, habrían retrasado su avance durante ese período. La versión oficial del gobierno, divulgada el 3 de diciembre de 2025, reduce las horas laborales pero no modifica la distribución semanal, manteniendo el tradicional esquema de seis días de trabajo por uno de descanso. El representante del movimiento, Jorge Álvarez Máynez, ha señalado que la propuesta actual, aunque busca hacer más cortas las jornadas de trabajo, no responde a las demandas sociales del derecho al descanso y la oportunidad de convivir con la familia. Argumenta que un solo día de descanso no es suficiente para recuperarse ni para actividades familiares, por lo que aboga por dos días libres obligatorios. También se ha recordado que la legislación laboral mexicana, en su Artículo 69 de la Ley Federal del Trabajo, establece que por cada seis días de trabajo, debe otorgarse al menos un día de descanso. La propuesta gubernamental no contempla cambios en esta estructura, lo que ha sido interpretado como una continuidad del modelo tradicional, en contra de las propuestas iniciales de una redistribución más equitativa del tiempo laboral y personal. Este debate refleja una tendencia global hacia jornadas más humanas y una distribución más equilibrada del tiempo

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