El caso de Emilio destaca la posible continuidad de prácticas ilícitas en la policía estatal. Emilio, un joven de 16 años en Tabasco, denunció su detención ilegal y tortura a manos de policías. Detalló cómo fue obligado a bajar de su auto y, tras ser encapuchado, sufrió agresiones físicas. Testigos confirmaron la violación de sus derechos. Su madre, Andrea Nazur, exigió explicaciones y responsabilizó a las autoridades por la confusión que alegaron. La familia cree que la corrupción de la anterior administración sigue presente en la policía. Actualmente, Emilio recibe tratamiento médico y psicológico, mientras sus padres planean acciones legales contra los involucrados. La denuncia de Emilio resalta la urgencia de investigar estas prácticas abusivas en Tabasco y exigir justicia para las víctimas.
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