Julio Ibáñez, reportero de TUDN, se encuentra en una situación complicada en Sudáfrica. Aunque el 12 de mayo parecía ser la fecha decisiva para su regreso, el proceso legal en el que se encuentra lo obliga a permanecer en el país. Ibáñez y su compañero Danny García viajaron para cubrir un evento, pero su rutina cambió drásticamente debido a la detención relacionada con un dron.
Las autoridades locales catalogaron el incidente como un "punto sensible", lo que elevó su gravedad. Aunque el uso del dron era con fines periodísticos, la policía lo trató bajo protocolos de seguridad nacional, lo que llevó a la intervención de los Hawks, una unidad de investigación que no acelera sus trámites. Desde entonces, la resolución se ha vuelto incierta y ha complicado la salida de los periodistas.
Después de ser liberados bajo fianza, Ibáñez y García enfrentaron una orden de arraigo que les impide salir del país hasta que se resuelva su situación legal. El aplazamiento de su audiencia inicial al 28 de mayo añade presión, ya que no pueden solicitar permisos temporales mientras su caso esté pendiente. De este modo, su estadía forzada ya supera los dos meses en Sudáfrica.
El consulado mexicano ha estado en contacto constante, pero el devenir del caso depende del ritmo judicial sudafricano. Cada revisión por parte de los Hawks aumenta la seriedad del proceso, lo que retrasa cualquier decisión. Actualmente, los periodistas viven en un hotel bajo restricciones que limitan su movilidad y reportan periódicamente a las autoridades.
La audiencia programada será crucial para determinar si el caso queda cerrado o si se requiere más análisis. Por ahora, Ibáñez y García se encuentran atrapados en un país que visitaron por trabajo y del que no han podido salir desde finales de marzo.
Con información de soyreferee.com

