Un estudio revela que la leche más accesible en el mercado mexicano ofrece alto valor nutricional y cuesta menos de 20 pesos, beneficiando la salud pública. Recorrer las estanterías de productos lácteos en México revela opciones variadas en calidad y precio. Entre ellas, una leche que combina economía, nutrición y seguridad sanitaria destaca por su bajo costo y alto valor alimenticio. Este producto, conocido por su fortificación con minerales y vitaminas esenciales, se ha consolidado como una opción confiable para familias que buscan una dieta balanceada sin gastar mucho. En particular, la leche de Liconsa, que se encuentra en la red de tiendas del gobierno, se ha posicionado como la alternativa más accesible, ofreciendo el litro a menos de veinte pesos. La disponibilidad de esta leche en versiones en polvo y en líquido, junto con requisitos sencillos para su adquisición, favorece especialmente a las comunidades más vulnerables. La elección de productos lácteos de calidad es fundamental para mantener una ingesta adecuada de calcio, vitaminas y minerales que fortalecen la salud ósea y el sistema inmunológico, además de apoyar el desarrollo infantil y la buena alimentación en general. La existencia de opciones económicas y nutritivas contribuye a aliviar las desigualdades sociales en el acceso a productos esenciales y promueve hábitos alimenticios saludables en toda la población.
