Un análisis revela cuáles son las opciones de leche saborizada con menores contenidos de azúcares y mayor calidad para el consumo infantil y adulto. Las bebidas lácteas con sabor artificial se han popularizado como una opción atractiva y nutritiva, especialmente entre niños y adolescentes. Sin embargo, un estudio reciente muestra que muchas contienen elevados niveles de azúcares y aditivos que, en exceso, pueden perjudicar la salud. La Organización Mundial de la Salud advierte que el consumo excesivo de azúcares libres está ligado a problemas como obesidad, caries dental y enfermedades crónicas, lo que hace importante evaluar la calidad de estas bebidas. El análisis, realizado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), examinó 32 productos, incluyendo leches saborizadas y lácteos combinados, centrando su evaluación en ingredientes, contenido energético, niveles de azúcares y otros nutrientes. Se encontró que algunas bebidas pueden contener hasta 25 gramos de azúcar por porción, superando en muchos casos las recomendaciones diarias para los menores de edad. Un consumo frecuente de estas bebidas puede incrementar el riesgo de obesidad infantil, alterar la regulación del apetito y favorecer la aparición de caries. En el contexto actual, donde la lucha contra la obesidad infantil es prioridad global, escoger opciones con menor contenido de azúcar se vuelve esencial. Entre las marcas recomendadas por su balance nutricional sobresalen productos como la leche saborizada de la marca Great Value en sabor fresa, Santa Clara en fresa y Lala Yomi en chocolate. Es importante que los padres y consumidores tengan en cuenta estos aspectos al elegir bebidas lácteas, promoviendo en su lugar modelos de alimentación que favorezcan opciones naturales y menos procesadas, para contribuir a una vida saludable desde temprana edad. Un dato adicional relevante es que la preferencia por sabores artificiales en las infancias puede condicionar los gustos en la edad adulta, impactando
