La presencia de Bullrich en La Plata fue una visita discreta que generó malestar interno en la agrupación, evidenciandocejes dudas sobre la estrategia electoral. En un intento por reforzar su presencia en la provincia de Buenos Aires, los candidatos de La Libertad Avanza en La Plata llevaron a cabo una actividad con la presidenta del partido, Patricia Bullrich, en un encuentro que se realizó en secreto y sin la participación de militantes, vecinos ni prensa, limitándose a publicaciones en redes sociales. La actividad incluyó una visita a un pozo, como símbolo de oposición a la gestión del peronismo en la ciudad, controlada recientemente por el PRO hasta diciembre de 2023. Este tipo de acciones reflejan una estrategia de campaña que evita el contacto directo con el electorado, ya que los principales referentes de la lista temen la reacción popular y prefieren mantener una presencia fingida en la calle. La reunión causó malestar entre las filas libertarias por la falta de organización y por decisiones que algunos consideran desalineadas de la intención de movilizar a los votantes. En la misma línea, candidatas y candidatos evitan la exposición pública, prefiriendo mostrar solo pequeñas apariciones en momentos estratégicos para mantener la visibilidad sin arriesgarse a una confrontación directa con la ciudadanía. Es importante entender que, en un contexto político donde la mayoría de las candidaturas buscan fortalecer su vínculo con los votantes, estas prácticas de campaña decorativas o “simuladas” subrayan un temor a perder apoyo frente a una tendencia que favorece al peronismo y la gestión tradicional. La falta de un compromiso real con la interacción social evidencia las dificultades que enfrentan los partidos minoritarios para consolidar una estructura de cercanía con la población, esencial en un escenario electoral competitivo.
