Las fuertes precipitaciones afectaron a Veracruz, Hidalgo, Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, dejando decenas de muertos, desaparecidos e impactos en la infraestructura. En el periodo del 6 al 9 de octubre, las lluvias intensas que azotaron varias regiones del centro y sureste de México causaron serias afectaciones, aumentando las cifras oficiales de víctimas fatales y comunidades incomunicadas. La capital, Veracruz, encabezó la lista con 30 fallecimientos y numerosos daños en viviendas y vías de comunicación, mientras que Hidalgo registró 21 muertos y 49 personas aún no localizadas. Puebla reportó 18 decesos, y Querétaro alertó sobre una víctima, en tanto que San Luis Potosí no reportó víctimas mortales. La intensidad de las precipitaciones provocó también la subida de niveles en ríos y arroyos, que afectó a unas 100 mil viviendas en las zonas más impactadas. Ante esta situación, las autoridades han avanzado en las labores de ayuda y recuperación. Han logrado reducir considerablemente el número de comunidades incomunicadas, de 191 a 160 en las últimas 24 horas, concentrándose en las zonas más afectadas como Hidalgo, que aún registra 28 municipios sin acceso terrestre. Se han movilizado centenares de oficiales y maquinaria pesada para la reparación de caminos, puentes y vías de comunicación. Respecto a la infraestructura, se prevé que en días próximos los trabajos de reconstrucción de puentes colapsados permitan restablecer el tránsito de forma definitiva, con estructuras diseñadas para resistir eventos climáticos extremos. Por su parte, casi la totalidad del suministro eléctrico, que había sido afectado en varias regiones, ha sido restablecido en un 93 por ciento, gracias a la intervención de la Comisión Federal de Electricidad con más de 100 unidades móviles y apoyo aéreo en zonas de difícil acceso. La infraestructura eléctrica y vial continúa siendo prioridad para acelerar la recuperación total, en un proceso que, según los expertos, deberá extenderse para evit
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