La tensión en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación aumentó con un intercambio de palabras sobre la existencia de acordeones en la sala, evidenciando diferencias internas. En una sesión pública del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la atmósfera se tensó cuando dos magistrados intercambiaron palabras respecto a la presencia de acordeones en el recinto. La magistrada presidenta, Mónica Soto Fregoso, pidió a su colega que le prestara uno de los instrumentos que llevaba, pero él manifestó que la había traído por su importancia y sugirió, en tono irónico, que podría haber sido usado en alguna votación. La discusión derivó en un llamado al respeto y un cuestionamiento sobre quién había fabricado el acordeón, dónde, cuándo y a quién se entregó, sin que la evidencia mostrada respalde conductas irregulares relacionadas con el proceso electoral. Estas diferencias reflejan las tensiones internas del órgano, donde temas aparentemente menores revelan divergencias en la dinámica del tribunal. La presencia de acordeones en sesiones judiciales puede parecer insignificante, pero en un contexto de alta vigilancia y transparencia en procesos electorales, estos detalles adquieren relevancia. Las disputas públicas entre magistrados resaltan la importancia de mantener un ambiente institucional respetuoso y centrado en la legalidad y la ética. La situación llama a fortalecer la comunicación interna y la cohesión en un órgano fundamental para la democracia mexicana.
