La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, realizó una contundente declaración durante una entrevista con la periodista Adela Micha, en la que abordó la creciente preocupación por la intervención de agentes extranjeros en su estado y la posibilidad de un juicio político en su contra. Campos estableció una conexión entre la Ley de Seguridad Nacional, aprobada en 2020, y un intento, a su parecer, del gobierno federal por ejercer control sobre los estados y sus ciudadanos.
Campos argumentó que México está atravesando un cambio hacia un régimen totalitario, donde se suprimen las garantías y derechos civiles, lo que genera inestabilidad y un entorno adverso para el crecimiento. Afirmó que su situación es un claro mensaje para otros gobernadores y alcaldes de la oposición, quienes podrían estar en riesgo similar ante el gobierno central, especialmente de cara a las elecciones de 2027.
La mandataria contrastó la indignación oficial sobre la presencia de agentes extranjeros con la inacción frente al crimen organizado, que ha permeado en diversas comunidades del estado. Resaltó que las áreas más problematicas no se limitan a Ciudad Juárez, sino que se extienden a regiones como la Sierra Tarahumara. Además, Campos acusó a la secretaria federal Ariadna Montiel Reyes de negociar con el crimen organizado en ciertas alcaldías.
Asimismo, la gobernadora enumeró diversos agravios del gobierno federal hacia Chihuahua, que incluyen recortes de recursos federales y apoyos al campo, así como el cierre de fronteras ganaderas. Campos destacó que no solo no reciben suficiente apoyo, sino que además se les quitan lo que previamente se les había otorgado. Finalmente, lanzó un fuerte llamado a la clase política y los ciudadanos: “O alzamos la voz ahora, o este país se va al demonio”. Reiteró su compromiso con la lucha por los intereses de los chihuahuenses y de México.
Con información de tiempo.com.mx

