Legisladores trabajan en medidas que garantizan que los recursos recaudados del IEPS se destinen a mejorar la salud pública y no sean desviados. En el Congreso, grupos de oposición están desarrollando un esquema que asegure que los fondos provenientes del incremento en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas azucaradas se utilicen principalmente en programas de salud. Este mecanismo incluirá controles estrictos, transparencia y seguimiento riguroso, para evitar que los recursos sean desviados a otros rubros o utilizados en proyectos no relacionados con la lucha contra la obesidad y las enfermedades derivadas del consumo excesivo de azúcar. La propuesta busca que cada peso recaudado tenga un impacto directo en la atención de problemas de salud pública como la diabetes y la desnutrición infantil, marcando un cambio respecto a anteriores esfuerzos que solo recaudaron fondos sin un fin específico. La iniciativa surge en un contexto en el que el aumento del IEPS de 1.64 a 3.08 pesos por litro aspira a fortalecer la prevención y tratamiento de enfermedades relacionadas con el consumo de azúcar, aumentando la efectividad de la política fiscal en salud. Este esfuerzo refleja una tendencia global hacia el uso de impuestos específicos como herramientas de política social y sanitaria, con el fin de generar un impacto positivo en la calidad de vida de la población más vulnerable.
