Organizaciones alertan sobre la adquisición de fármacos provenientes de laboratorios cubanos no autorizados, generando preocupación sobre su calidad y procedencia. La presencia de medicamentos con origen en Cuba en los hospitales públicos de México ha generado inquietud en el sector sanitario. Diversas organizaciones civiles advierten que algunos fármacos distribuidos en el sistema de salud local provienen de laboratorios cubanos cuyos detalles y controles no son conocidos por las autoridades mexicanas. En particular, se ha identificado el medicamento Metotrexato, que, según registros oficiales, fue elaborado en un laboratorio en La Habana, capital de Cuba. La controversia también aborda la calidad de estos fármacos, con preocupaciones similares a las que se expresaron respecto a medicinas importadas desde Argentina, donde la calidad tampoco fue garantizada. Estos hechos llaman la atención sobre las políticas de adquisición en el sector salud, y la necesidad de asegurar que los medicamentos que llegan a los pacientes sean seguros y efectivos. Además, la incorporación de estos fármacos sin un control transparente puede afectar la confianza pública en el sistema sanitario mexicano y suscitar debates sobre la vigilancia de importaciones farmacéuticas.
