Un estudio de Profeco identifica las marcas nacionales de mayor calidad y destaca el impacto moderado del consumo de vino en la salud cardiovascular. El consumo moderado de vino tinto puede aportar beneficios para la salud, especialmente en relación con la salud cardiovascular, gracias a la presencia de antioxidantes como el resveratrol y los flavonoides. Estas sustancias ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL dañino y a incrementar el colesterol HDL, considerado el “colesterol bueno”, lo que puede disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas. Además, los polifenoles presentes en el vino contribuyen a la protección vascular mediante la dilatación de los vasos sanguíneos y la reducción de coágulos, fortaleciendo el sistema circulatorio. El mercado mexicano ofrece diversas opciones de vinos tintos elaborados con diferentes variedades de uva, principalmente negras y rojas, que influyen en el perfil de antioxidantes y sabor. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) llevó a cabo un análisis exhaustivo de 19 marcas nacionales, evaluando aspectos como el contenido de alcohol, etiquetado, presentación y calidad sensorial. Entre los destacados se encuentran marcas como ORLANDI, L. A. CETTO y GALILEO, reconocidas por su calidad en el mercado local. Es importante destacar que, aunque el consumo de vino puede contribuir a la salud si se realiza con moderación, su ingesta no debe sustituir una dieta equilibrada ni un estilo de vida activo. La clave está en la moderación: una copa al día puede disfrutarse sin riesgos, pero excederse puede revertir sus beneficios y representar un peligro para la salud. Dado que la salud pública enfatiza los beneficios del consumo responsable, informarse y seleccionar productos de calidad es fundamental para quienes desean incorporar el vino en su rutina. El interés en el vino como parte de un estilo de vida saludable continúa creciendo, y el conocimiento sobre las diferentes marcas y sus propiedades ayuda a los consumidores a toma
