Los centros urbanos muestran dinámicas diferentes en la recuperación del sector inmobiliario, influenciadas por su economía, sectores predominantes y oferta disponible. El mercado de oficinas en México presenta un escenario fragmentado, donde cada ciudad avanza a su propio ritmo y bajo distintas condiciones. En Monterrey, la región cerró el segundo trimestre de 2025 con una absorción neta de 39,000 metros cuadrados, alcanzando su nivel más alto desde finales de 2019. Este crecimiento ha sido impulsado principalmente por sectores como manufactura y logística, que requieren espacios amplios para sus operaciones. La disponibilidad en zonas como Valle Oriente y Santa María refleja un interés creciente, aunque la competencia por espacios contiguos ha aumentado, y la vacancia se sitúa en 14.7%. En la Ciudad de México, la actividad se ha intensificado notablemente, con una absorción de 175,000 metros cuadrados en el tercer trimestre, un incremento del 84% en comparación con el año anterior. La vacancia aún alcanza el 18.6%, dejando espacio para la expansión de empresas que adoptan esquemas híbridos de trabajo y buscan mayor flexibilidad. Los corredores del corazón financiero, como Polanco e Insurgentes, concentran las mayor parte de las transacciones, principalmente en tecnología, sector que representa más de un tercio de las operaciones. La tendencia indica que las compañías proyectan aumentar su espacio en los próximos años, adaptándose a las nuevas demandas laborales. Por otro lado, Guadalajara enfrenta un escenario distinto, con una reducción significativa en inventario disponible. La absorción neta creció un 21% en 2025, alcanzando 27,400 metros cuadrados, y la vacancia bajó a solo 9.4%, el nivel más bajo desde 2018. A pesar de contar con un inventario de aproximadamente 806,000 metros cuadrados, el espacio adecuado para grandes equipos escasea, lo que impulsa el desarrollo de nuevos proyectos previstos para 2026. La confianza empresarial en la ciudad sigue sólida, pe
Temas:
