Ciudad de México, CDMX. - Los mexicanos se posicionaron como el segundo mayor grupo de compradores extranjeros de vivienda en Estados Unidos entre abril de 2025 y marzo de 2026, con aproximadamente 9,400 propiedades adquiridas. Este volumen representó el 14% de todas las transacciones realizadas por extranjeros en ese periodo, con un valor cercano a 5,000 millones de dólares.
Este dato es notable, ya que México superó en compras a países como China, India y el Reino Unido. Aunque China ocupó el tercer lugar en número de adquisiciones, lideró en el gasto total con 7,600 millones de dólares, gracias a un mayor valor promedio de sus propiedades.
La motivación detrás de estas compras no es uniforme. Para algunos, estas propiedades son segundas residencias; para otros, representan una inversión, un lugar para que sus hijos estudien, o bien una expansión de actividades empresariales. Para muchas familias, adquirir una vivienda en Estados Unidos significa establecer una presencia permanente al otro lado de la frontera.
El contexto de este fenómeno revela que, en general, las compras de extranjeros en Estados Unidos disminuyeron un 14% en número y un 19.1% en valor durante el último periodo, alcanzando 67,100 viviendas y 45,300 millones de dólares, el segundo nivel más bajo desde 2009. A pesar de esta contracción, la participación mexicana se mantuvo robusta, representando solo dos puntos porcentuales por debajo de Canadá.
Los principales destinos para los compradores mexicanos fueron California, Texas y Florida. California mantiene fuertes lazos históricos y culturales con México, mientras que la creciente presencia de mexicanos en Texas modifica el mapa inmobiliario de la región.
El KPMG Global Family Business Report 2026 indica que un 27% de las empresas familiares mexicanas considera la expansión geográfica como una prioridad estratégica, algo que puede influir en el interés por propiedades en Estados Unidos, aunque no necesariamente signifique una relación directa.
La estrategia del comprador mexicano se configura como multifacética: una vivienda puede ser destinada a residencia principal, inversión o ambas, reflejando así la complejidad del contexto migratorio y empresarial.
Con información de fundssociety.com

